Menu

El cáncer como experiencia vital

Con motivo del Día Mundial del Cáncer, aprovechamos para publicar un texto del doctor Antonio Brugarolas , director de la Plataforma de Oncología del Hospital USP San Jaime. La figura del psicooncólogo cada vez cobra más importancia en el tratamiento del cáncer. Su papel y los factores que ayudan a entender a convivir con el cáncer, son algunos de los temas que aborda.

Actualmente, el 65% de los enfermos de cáncer se curan gracias al desarrollo médico-sanitario que se ha producido en el cuidado del cáncer en los últimos 20 años. Sólo en Estados Unidos hay 10 millones de pacientes de cáncer curados y sabemos de personalidades de la política, la economía y el mundo del espectáculo que han combatido esta enfermedad.

Este entorno ha contribuido a eliminar el estigma de sentencia que se asociaba al diagnóstico del cáncer, gracias a la mejora en los tratamientos y, por lo tanto, en los efectos que esta enfermedad tiene en los pacientes. Los especialistas en Oncología, hoy, además de focalizarnos en el diagnóstico temprano y en el tratamiento de la enfermedad, hace ya tiempo que hemos empezado a reconocer las alteraciones más frecuentes que afectan a la calidad de vida de nuestros pacientes y estamos definiendo objetivos y programas destinados a superarlas.

Se puede decir que actualmente es tan importante curar al paciente como procurar que tenga la mejor calidad de vida posible posterior al diagnóstico. En este sentido, en los equipos multidisciplinares de Oncología ha cobrado importancia la figura del Psicooncólogo, como profesional que presta apoyo al paciente y su entorno desde el diagnóstico primero hasta su completa reincorporación a su rutina. Nuestro equipo de la Plataforma de Oncología cuenta con una experiencia muy positiva con la incorporación de la especialista en Psicooncología desde la primera consulta.

Algunos aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de mejorar la calidad de la supervivencia en el paciente oncológico son:

La concepción del cáncer como experiencia vital que cambia la vida de la persona, como una autotransformación, vivida por muchos pacientes como una mejoría de sí mismo, aumentando la motivación por nuevos objetivos personales, es considerado como un campo enriquecedor. Se puede ayudar con apoyo psicológico porque también se produce ansiedad o temor al futuro en 20% de los pacientes.

Los supervivientes, en sentido amplio, incluyen también a familiares y amigos, que necesitan soporte para continuar prestando una ayuda necesaria e inestimable para el paciente.

El paciente tiene que ser considerado superviviente desde el momento del diagnóstico, no cuando ya ha superado la enfermedad, porque las necesidades del comienzo son mayores. Esto significa que los cuidados globales han de apuntar a las necesidades futuras desde el inicio. El énfasis hacia los objetivos de calidad de vida no debe ser relegado hasta comprobar que el paciente se ha curado.

Los niños son más vulnerables porque pueden tener secuelas físicas importantes, en desarrollo de crecimiento, vida sexual, o madurez mental (coeficiente de inteligencia). Hay que tener en cuenta que los resultados obtenidos en el cáncer del niño y adolescente están entre los mejores, alcanzándose tasas de curación definitiva de mas de 80% de los casos en los enfermos de menos de 20 años.

El diagnóstico y la enfermedad afectan a los jóvenes les afecta de forma particular porque están en fase de desarrollo de la personalidad que puede verse afectada más que en los adultos. Se ha comprobado que a estas edades se afecta de forma importante el futuro laboral y las relaciones familiares.

Se destaca de forma importante el grupo de pacientes portadores de genes de predisposición del cáncer, porque las técnicas preventivas son muy valiosas y se requiere una planificación especial de los estudios de diagnóstico y tratamiento, que no interfieran con su vida laboral, familiar y social.

Algunas secuelas de los tratamientos quirúrgicos se mejoran con el desarrollo de tecnologías menos agresivas, con menor mutilación o defecto postoperatorio. También la radioterapia evoluciona hacia menor campo de irradiación para reducir los efectos adversos y aumentar la tasa de curación.

La quimioterapia también ha mejorado en los efectos secundarios y las secuelas. Ha sido muy importante la colaboración y la participación de los enfermos señalando algunos de los efectos mas importantes, que la oncología no ha sabido reconocer inicialmente como han sido la fatiga prolongada después de la quimioterapia, el llamado cerebro de quimioterapia que se caracteriza por perdida de memoria, atención, reflejos y coordinación en las tareas simples habituales.

Se reconoce actualmente que la vida familiar, conyugal, sexual, y la relación con los hijos se puede ver afectada con mucha frecuencia, por este motivo estamos empezando a valorar ayudas e intervenciones preventivas en fases iniciales del diagnóstico para facilitar el afrontamiento por parte de los más allegados al paciente.

Se advierten problemas psicosociales y laborales inesperados que hacen mas difícil la integración posterior del paciente curado en su ambiente habitual.

No podemos olvidar tampoco la importancia extrema de los voluntarios en todo el proceso, ya que muchas veces son enfermos supervivientes que desean ayudar a otros enfermos. Constituyen una gran fuerza social para que el desarrollo de este campo se haga correctamente.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

1
×
¡Hola! ¿En qué te podemos ayudar?