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¿Cuáles son los síntomas del TDAH?

Psicólogos OnlineAquí va una nueva entrega de la serie de artículos dedicados a intentar comprender un poco más qué es el TDAH. Si no has visto las anteriores entregas puedes verlas aquí:

 

¿Cuáles son los síntomas que nos conducen a diagnosticar un TDAH?

Los síntomas específicos del TDAH son la dificultad para mantener la atención y la concentración, la dificultad para controlar la hiperactividad y por último, la dificultad para controlar la impulsividad.

Las manifestaciones de estos síntomas pueden ser muy diversas, dependerán en cada caso y no todas las personas presentarán los mismos síntomas, por lo tanto no es posible describir una conducta precisa, ya que dependerá de la situación de cada persona.

Siguiendo los criterios diagnósticos que propone el DSM-IV-TR (APA, 2000) vamos a exponer las manifestaciones comportamentales más frecuentes del niño con TDAH:

La conducta desatenta

  • No presta atención a los detalles y comete errores: tiene dificultad para mantener la atención, sobre todo, en tareas escolares y si está en un ambiente donde se le presentan muchos estímulos, acaba distrayéndose y provoca que cometa errores.
  • Tiene dificultades para centrarse en los juegos: le cuesta respetar el turno, por este motivo o bien, se puede adelantar o incluso, puede despistarse y que se le pase su turno.
  • Parece no escuchar cuando se le habla: tiene dificultad para mantener la atención para escuchar aquello que se le explica y sin prestar atención, es incapaz de seguir las instrucciones que le han dado.
  • No sigue instrucciones y no finaliza tareas: No atiende a las instrucciones muy largas, porque en la primera o la segunda es posible que ya se haya desconcentrado y atiende a otro tipo de estímulos más motivadores. Entonces, no puede terminar las tareas porque no le da tiempo o bien, porque no ha sabe qué debe hacer.
  • Tiene dificultad para organizar: le cuesta planificarse y gestionar el tiempo para hacer todas las tareas.
  • Evita tareas que requieran esfuerzo mental durante largo tiempo: le cuesta hacer tareas repetitivas, monótonas o tediosas en las que tenga que mantener la atención mucho rato, ya que se desmotivan ante tareas. Es característico en estos niños que la primera parte de los ejercicios esté mucho mejor que la parte del final, ya que no pueden mantener el esfuerzo durante mucho tiempo.
  • Pierde u olvida objetos necesarios: extravía objetos que necesitan o se olvidan de llevarlos a la escuela. Tampoco planifican lo que van a necesitar, por esta razón es importante que lo apunten en la agenda para que puedan consultarla en cualquier momento.
  • Se distrae con facilidad: la atención es dispersa por lo tanto se altera con cualquier estímulo que se le presente. Tienen dificultades para dar orden de prioridad a los estímulos (Orjales, 2000).
  • Es descuidado con las actividades diarias: tiende a realizar varias actividades a la vez y no se centra en ninguna, ya que atiende a todos los estímulos que se le presentan, con lo cual se olvida de lo que estaba haciendo y luego lo debe acabar de cualquier manera o dejarlo sin terminar.

La conducta hiperactiva

  • Mueve en exceso manos y pies mientras está sentado: le suele costar estar sentado mientras está en clase y cuando lo está, mueve constantemente brazos y piernas. También, suele jugar con objetos que muchas veces acaban cayéndose de las manos.
  • Se levanta de la silla en situaciones en las que debe estar sentado: suele abandonar su silla en situaciones en las que debe estar sentado con cualquier pretexto.
  • Corre y salta en momentos y lugares inapropiados: es habitual que corre y salte por los pasillos de la escuela e incluso, dentro del aula. También puede correr en la calle y en casa.
  • Le cuesta permanecer tranquilo mientras juega o disfruta tranquilamente de las actividades de ocio: le cuesta jugar un rato seguido al mismo juego. Puede cambiar de juego constantemente y coger muchos juguetes que abandona al poco rato.
  • Está en constante movimiento como si tuviera un motor: tiene incapacidad para estar quieto o tranquilo y a veces, las personas que le rodean hacen comparaciones de este estilo.
  • Habla en exceso: puede hablar mucho y muy rápido, interrumpir conversaciones y hablar en situaciones en las que debe estar callado y en silencio.

La conducta impulsiva

  • Anticipa sus respuestas sin haber escuchado el final de las preguntas: debido a la impulsividad y a la falta de autocontrol, se precipita a responder a preguntas sin haberlas escuchado completamente. La impulsividad le lleva a contestar erróneamente.
  • Le cuesta guardar el turno de palabra: durante una conversación, tiene dificultades para esperar que la persona que está hablando acabe y poder intervenir, interrumpe directamente.
  • Interrumpe las conversaciones o se entromete en las actividades de los otros: esta característica está muy ligada con la anterior. El hecho de interrumpir o inmiscuirse mientras los demás están jugando o hablando puede acarrear problemas de tipo social, ya que puede parecer muy desagradable y maleducado.

Sobre la autora de este artículo

Dolors Mas Delblanch psicologa siquia 150x150 Preguntas frecuentes sobre el TDAH (III)María Dolors Mas Delblanch es licenciada en Psicología por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y con Nº Colegiado 17222. Sus especialidades son la ansiedad, la depresión y el TDAH. Puedes leer más artículos de estas temáticas firmadas por la psicóloga en Siquia y dejarle tu consulta.

 Preguntas frecuentes sobre el TDAH (III)

2 Comments
  1. rodf 26 noviembre, 2013 / Responder
    • M.Dolors Mas 23 febrero, 2014 / Responder

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