Menu

La esclavitud de la belleza

la esclavitud de la belleza siquiaLa esclavitud de la belleza se reinventa, nos hacen creer que la industria es más inclusiva, que tienen en cuenta a las mujeres reales y para ello inventan el concepto de las mujeres curvys.

Cuando veo anuncios de ropa para mujeres “curvy” no veo que se refleje la realidad de la sociedad. En la sociedad hay mujeres con más y menos peso y con cuerpos de diferentes formas, sin embargo las mujeres curvy, que al menos sí que ya son mujeres con sobrepeso, no como hasta hace un tiempo que sorprendían por lo espectaculares que resultaban, no por su peso, siguen siendo mujeres con un cuerpo que entra dentro de los cánones de belleza establecidos. Simplemente tienen kilos de más (según lo ideal) ¿Dónde quedan las mujeres que tienen sobrepeso pero no se distribuye la grasa de una manera tan proporcionada?

Las mujeres curvy siguen siendo mujeres con un cuerpo que entra dentro de los cánones de belleza establecidos

Seguimos haciendo apología de la belleza. Se busca ser bellas, aunque ahora también se permita que tengas sobrepeso, pero siempre que sigas teniendo un cuerpo proporcionado y una cara bonita, eso sigue sin ser la realidad de la sociedad.

Seguimos esclavizando a las mujeres buscando una talla o, aún peor, un cuerpo con determinadas proporciones pero esto no es así por norma. Hay mujeres sin pecho, con muchas caderas y la cintura estrecha. Mujeres que no tienen una cintura marcada, algunas con más pecho que cadera, con grasa en la parte del tronco y las piernas delgadas, las hay con los ojos pequeños, con cojera, con la nariz grande, con la cara redonda, con poco pelo…. Hay mil maneras de ser mujer, y no veo que ninguna sea representada de manera real en la moda. Entonces siguen sin representar a la mujer real, siempre que se busca una homogeneidad en la pasarela porque las mujeres son de mil maneras y tamaños diferentes.

Desde mi punto de vista continúa la segregación. Seguimos teniendo diversificada la moda para mujeres petite (cuando son mujeres con menos altura). El resto de tallas que podríamos entender que consideran que es lo normal y la ropa para mujeres curvy.  En la sección de hombres nunca vi estas etiquetas, ni otras, nunca vi que se condicionase el grupo al que pertenecen, simplemente la ropa se adapta a ellos. Ves el mismo modelo de pantalón con diferentes tallas y largos, para que cada uno opte por lo que mejor le sienta o prefiere, sin más cuestión.

El punto clave, creo que está en la belleza, en la apología sobredimensionada de la belleza. Se amplía el abanico permitiendo que también consideremos bellas a las personas que tienen kilos de más pero y ¿si no soy guapa que pasa?

El avance real lo veremos cuando no se valore tanto la belleza, cuando de más igual tu cara, tu cuerpo. Cuando eso solo importe en todo caso a la hora de atraer a una pareja sexual que además se sienta libre de sentirse atraída por ti sin cuestionarse si entras en los cánones de belleza que se han establecido y que condicionan sus gustos, porque dejen de existir y se base solo en si le pareces atractivo a él o a ella.

Cuando las pasarelas estén llenas de personas de todo tipo, que si representen a la sociedad, cuando en las tiendas se amplíe y normalice el tamaño y la largura de la ropa, sin entiquetarte en un grupo por utilizarla.

Cuando seamos libres de verdad. Somos esclavos muchas veces de buscar la delgadez para encajar. Como psicóloga, en muchas ocasiones me encuentro con personas que han buscado la delgadez y la han encontrado, siguen sin ser felices. De hecho, a veces aún es mayor la tristeza cuando sienten que han llegado al tope de lo que pueden cambiar por sí mismas, porque esta distribución de la grasa es genética, o mi cara es la que es y ahí entramos aún en mayores problemas, la cirugía.

La felicidad no está en encajar. Está en no necesitar encajar, en que no hay nada establecido que te compare con lo que eres.

Eres perfecto tal cual eres. Una vez leí una reflexión que me pareció muy interesante. ¿Os imagináis que un día nos levantásemos sin necesidad de ser más jóvenes, más delgados o más guapos… se caería toda una industria y pasaríamos ser en lugar de parecer?

Sobre la autora de este artículo

La violencia: ¿una cuestión de género?Lorena Sahagun Flores es psicóloga de Valladolid con nº de colegiado 3211. Es especialista en terapia de aceptación y compromiso y en mindfulnes y se ha formado específicamente en el tratamiento de la violencia de género. Puedes contactar con ella para más información o para concertar una visita.

La violencia: ¿una cuestión de género?

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

1
×
¡Hola! ¿En qué te podemos ayudar?