Menu

Cerrado por vacaciones. Cómo desconectar mentalmente y descansar

vacacionesEmpieza el verano y parece que todo cierra por vacaciones o, lo que es lo mismo, es un excelente mes para los amantes de los paseos por las avenidas casi solitarias de la gran ciudad pero un mal mes si tienes la mala costumbre de comer sin salir de casa o si tienes que pasar por un quirófano.

Cuando empezaba con mi gabinete de psicología, tenía la costumbre de abrir todo el año – agosto incluido. En mi mismo edificio se halla la consulta de un médico –quien cerraba en este mes- y recuerdo cómo me resistía a creerme sus palabras “pero, en serio ¿vas a abrir? Bueno, esto es al principio, después ya verás que los pacientes también tienen derecho a cogerse vacaciones”. Y, aunque entonces me negaba, ahora reconozco que tenía razón. Porque tiene que haber espacio para el descanso, incluso si trabajas como psicólogo online.

¿Cómo disfrutar de las vacaciones con la pareja?

Es habitual que después del verano aumente el número de rupturas sentimentales ya sea mediante separación o divorcio, hasta un tercio del total que se producen anualmente. Entonces, nos podemos preguntar cuál es el motivo de dicho aumento y lo hallaríamos en que durante esta época pero, especialmente, en vacaciones, las expectativas puestas en nuestra pareja son demasiado exigentes, siendo que – durante el resto del año- la comunicación suele ser deficitaria puesto que no tenemos ni tiempo para preguntarnos si la relación funciona. Es en vacaciones cuando todos esos conflictos latentes explosionan y pueden acabar en divorcio a la vuelta.

Por ello, es muy importante el respeto y la empatía, debatir sobre aquello que no nos ponemos de acuerdo pero sin llegar a discutir, lo cual favorecerá que se pueda llegar a pactos y acuerdos en que deban ceder ambas partes.

Pensemos que muchas de las discusiones que se inician en una pareja en verano son por temas más bien banales como, por ejemplo, no ponerse de acuerdo en el destino, el presupuesto o en otras de una cierta importancia: “así que tu madre, sí y la mía, no?! Pues sabes que te digo que yo tampoco voy”. Y acaba sin ir nadie o, en el mejor de los casos, yéndose ambas madres. Pero no impongáis si no queráis que os impongan.

Si tenemos niños ¿qué hacemos?

No pasa nada, seguramente durante el curso escolar y durante vuestros ajetreados días de trabajo, habréis tenido poco tiempo para, realmente, compartirlo. ¡Esta es vuestra ocasión!

Es muy recomendable que tanto vosotros, como padres, como vuestros hijos podáis compartir actividades en este tiempo de ocio. Pero, aún así, cierta planificación siempre es recomendable; no se trata de hacer un planning para todos los días e ir con un cronómetro, no, eso ya lo hacéis el resto del año, pero sí de buscar actividades comunes y consensuadas por todos. Y, sí, ya sé lo que estáis diciendo; ¡ imposible! pero vamos a ver; hemos dicho antes que esté es el momento ideal para aprender a comunicarnos y, por tanto, a convivir, no? Y, también, hemos dicho que es importante llegar a acuerdos o pactos ¿no?  Pues con vuestros hijos es lo mismo, solo hay que tener en cuenta algunas normas indiscutibles.

  • Si vuestros hijos son pequeños, buscadles actividades que desarrollen su parte lúdica, relaciones interpersonales y, por tanto, de habilidades sociales pero, también sigan las normas que tenéis para ellos en casa. Por ello, si todavía fuerais de la minoría que estáis trabajando y os quedan algunos días antes de vuestras vacaciones, pensad que los campamentos de verano y las actividades deportivas como los Campus de baloncesto o de fútbol, por ejemplo, son muy recomendables para el desarrollo, no tan sólo físico sino también social y emocional de los niños
  • Es muy importante, también, evitar en la medida de lo posible utilizar única y exclusivamente aparatos electrónicos (ordenador, tableta, móvil,…) para mantener entretenidos a los niños. Obviamente, esta pauta se podría usar a lo largo del año pero es especialmente en verano cuando los niños pasan más horas jugando a la play, a los juegos on-line y sobrepasando todos los límites de abuso. Muéstrales que se puede jugar o usar la técnica y que, ello es bueno, siempre que vaya combinado con otras aficiones y, sobre todo, si una de ellas es la lectura. Si tenéis tiempo libre, acompañadles a comprar libros apropiados para su edad y dejaros aconsejad y que les aconsejen.

Si ya habéis empezado las vacaciones, pensad que vuestros hijos van a valorar más los momentos que paséis juntos que una sucesión interminable de actividades que les dejen agotados. Muchos estudios demuestran que, los niños que no reciben suficiente atención por parte de sus padres o de otras figuras de referencia, muestran mayor tendencia a la agresividad, soledad, aburrimiento, baja autoestima e inseguridad lo cual afecta tanto a su rendimiento escolar como a ellos mismos. Por tanto, ya vemos que las vacaciones es un momento crucial no tan sólo para recibir afecto sino para que los padres , como socializadores primarios, al reservar un tiempo un tiempo para sus hijos les muestren cómo se deben expresar y entender las emociones de los demás.

De cualquier manera, si no tenemos pensado irnos lejos, sino quedarnos en casa, es muy importante que los padres – como pareja – reserven un tiempo para estar juntos y sólos. Si se puede, sería ideal dejar a los niños con los abuelos puesto que tanto unos como otros disfrutarían del encuentro, pero que no ocurra de una forma repentina, sino que todos- hijos, abuelos- estén avisados del día decidido para esa cena o esa comida o esa salida

Sin embargo, lo mejor que pueden hacer unos padres, sobretodo de hijos pequeños, es disfrutar de ellos, porque el tiempo vuela y, pronto, dejarán de ser estos niños deseosos de estar con sus padres y divertirse juntos. Y, para los padres, ocuparse de sus hijos durante el período estival vacacional, es lo mismo que ocuparse de si mismos pero sin estrés y con capacidad de diversión que acaba uniendólos aún más.

Pautas para disfrutar de las vacaciones

Repartid el tiempo entre familia, pareja y tú mismo.

Una de las primeras decisiones es si coger todas las vacaciones de una sola vez o repartidas. Obviamente, no hay normas aplicables a todas las personas ya que depende – en gran parte- del tipo de trabajo pero, también, del número de horas semanales que se trabaje, lo cual acarrea unas necesidades y unos compromisos profesionales, distintos en cada caso. Y, aunque la teoría diría, que sería “ideal”, pasar unos días de vacaciones con la pareja, otros con ella y los niños y otros, sólo, como casi todo, la teoría y la práctica poco tienen a ver. Por ello, lo “ideal”, en la práctica, es pasar las vacaciones todos juntos, y si se puede, gracias a la inestimable labor de los abuelos, cogerse unas horas de “isla desierta” con la pareja o, incluso, los dos por separado, para hacer aquellas cosas que el otro no soporta; ya sabéis, las chicas a comprar ropa propia o de los niños para la próxima temporada, y los chicos a correr un poquito.

Aprovecha vuestro tiempo y actividades.

Uno de los errores comunes que cometemos en vacaciones en disfrutar del máximo número de horas al día con sol pero ir a dormir a altas horas de la madrugada con lo cual, a los pocos días, se acaba acumulando un gran cansancio. Lo mejor; levantarse a la misma hora, dormir una siesta para recuperar energía e ir a dormir a una hora parecida a la habitual. Eso sí, procurad que las actividades que elijáis para vuestras vacaciones, poco tengan que ver con vuestra rutina habitual; es a lo que llamamos “recargar pilas”

Practicad ejercicio físico

Quizás habéis practicado mucho ejercicio durante la “operación biquini” pero pensad que organismo es algo “desagradecido” y que, durante vuestro mes de vacaciones, puede recuperar del 70-90% del peso perdido. Si lo queréis evitar, deberíais hacer de 20-30 minutos cada día, eso sí, a un ritmo más relajado, de ejercicios cardiovasculares ya sea nadar, correr o montar en bici. Eso sí, evitar las horas centrales del día y, sobretodo, no dejar de hidrataros.

Hidrataos

Beber entre uno y medio o dos litros al día, aunque no tengáis sed y, especialmente, los niños, los abuelos y las mujeres embarazadas. Si veis que ya no podéis con más líquido, pensad que existen frutas como los melones y las sandías y comidas como el gazpacho que son otra buena manera de mantenerse hidratado.

Vigila la alimentación

Prescindir de los platos calientes o de cuchara, porque son altamente calóricos, y optad por alimentos más frescos como las ensaladas o los gazpachos, con menor contenido calórico.Si sois de picotear entre horas, mejor que sean frutas o verduras porque tienen muchos nutrientes y bajo contenido calórico. Los helados se deberían consumir con moderación, es decir, no darles a los niños helados todos los días y que, además, sean variados.

No esperes unas vacaciones “perfectas”

En general, cuando estamos preparando las vacaciones – muy ilusionados- todos nos hacemos una imagen preconcebida de unas vacaciones “ideales, perfectas” pero, ser realistas, la realidad es que siempre nos ponemos unas expectativas demasiado elevadas, y que la perfección no existe. La suma de estos dos factores hace que cualquier inconveniente sea algo más magnificado de lo que debería ser. Y hay que ser, nuevamente, realistas; de unas vacaciones “perfectas” a unas vacaciones “horribles” hay todo un continuum en el que, seguramente, nos hallamos. Así que dejemos las exigencias, la perfección y…ah! El pensamiento polarizado en casa y lancemos a disfrutar de nuestras vacaciones, con buen humor y con las personas que queremos.

Desconectad de internet

adicion a internetCada vez es más fácil encontrar allí donde vas de vacaciones una conexión segura a internet. Sin embargo, eso no significa que tengáis que tened informados a todos- amigos y conocidos- de vuestras últimas novedades porque, pueden absorber vuestro descanso, casi sin daros cuenta y porque pueden poner sobrealerta a otros “amigos” de que no estáis en casa y que, cuando volváis, tengáis una desagradable sorpresa.

Vamos a ver, sobre el primer punto; no por cuidar vuestros perfiles en las redes sociales, os podéis descuidar a vosotros mismos pero, sobretodo, a tu familia.

Para evitar la segunda parte, los consejos que dan el Instituto Nacional de Ciberseguridad es : nunca dar a conocer en vuestros perfiles de las redes sociales, dónde o cuándo os váis de vacaciones.Además, evitar conectarse a redes wifi – ya sea públicas o privadas- cuando acudimos a los llamados “servicios críticos”, es decir, cuenta de correo electrónico y servicios bancarios; en su lugar, es preferible hacer estas gestiones a través de las conexiones de datos del móvil para evitar que personas externas roben contraseñas y, por tanto, tuvieran acceso a datos confidenciales.

Deja el sentimiento de culpa en casa

Hay algunos adictos al trabajo, entre los cuales me cuento, para qué negarlo, que cargan una presión excesiva por el mero hecho de hacer vacaciones y disfrutad de las mismas. Y no puedo decir que no les entienda, porque aún faltan unos días para que las inicie, y ya empiezo a tener ese sentimiento…

Sin embargo, debemos reconocer que las vacaciones existen para poder rendir a un nivel adecuado el resto del año, para que tu familia recuerde quién eres – aparte de esa persona que se cruza, a veces, por el pasillo – y que te mereces las vacaciones tanto como cualquiera. Date un respiro, ¡ es tu tiempo de vacaciones!

¡Felices vacaciones a todos los que las acabáis de empezar!

Sobre la autora de este artículo

dolors mas psicologaMaría Dolors Mas Delblanch es licenciada en Psicología por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y con Nº Colegiado 17222. Sus especialidades son la ansiedad, la depresión y el TDAH. Puedes leer más artículos de estas temáticas firmadas por la psicóloga en Siquia y dejarle tu consulta.

boton contactar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

1
×
¡Hola! ¿En qué te podemos ayudar?