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¿Ansiedad o angustia? Reconoce los síntomas para saber cómo actuar

Dadas las características de la sociedad actual, podemos imaginar que los trastornos por ansiedad son los que se presentan con más frecuencia. No obstante, aquellas personas que buscan ayuda psicológica están afectadas, en su mayoría, por un trastorno por angustia… 

angustia siquiaUn 8% de la población adulta padece síntomas que son la expresión física de la angustia y otro 11% sufre manifestaciones relevantes de angustia que están asociadas a enfermedades físicas, lo que significa que casi una quinta parte de la población adulta exhibe síntomas significativos de angustia.

Realmente angustia y ansiedad son conceptos difícilmente diferenciables. Cuando hablamos de angustia nos referimos a esa sensación física e inmovilizante que nos sobrecoge ante una situación concreta. La ansiedad, sin embargo, hace referencia a una dimensión más psíquica que vivimos con inquietud y sobresalto. Es importante también que tengamos clara la existencia de una ansiedad “normal” y otra que sí podemos etiquetar como “patológica“. Un grado de ansiedad moderado es la base del aprendizaje y de la motivación para obtener placer y evitar el sufrimiento. Pero, ¿en qué consiste entonces la ansiedad “patológica?

Síntomas de la ansiedad, cómo reconocerlos

El concepto de ansiedad (patológica) puede dividirse en varias dimensiones. De esta forma tenemos:

  • Síntomas subjetivos de ansiedad:
    • Se vive como una emoción displacentera sin causa y que está enfocada en lo que está por venir, en el futuro.
    • Es un sentimiento de aprehensión y un estado de expectativa permanente frente a la posibilidad de que ocurra algo grave.
    • Hay ocasiones en las que, incluso, se producen episodios de despersonalización.
    • Se produce una alteración de otras funciones cognitivas: atención dispersa, memoria pobre, pensamiento lento, etc.
  • Síntomas conductuales:
    • Inquietud, desasosiego, temblor, incapacidad para estar sentado, movimientos incesantes, restregamiento de manos, tocarse el pelo, etc.
    • A veces aparece inhibición motriz que, en el peor de los casos, puede derivar en un estado de estupor con incapacidad incluso para hablar.
    • Excesiva dependencia, tratando de buscar seguridad y compresión en otras personas continuamente.
    • Aunque son raras las ocasiones, pueden aparecer conductas agresivas, cólera y actos impulsivos.
  • Síntomas somáticos:
    • La ansiedad se percibe como una emoción displacentera generalizada que “flota” en torno al sujeto, si bien es cierto que hay ocasiones en las que se vivencia como fijada en algún órgano concreto, siendo los síntomas entonces los asociados al mismo, por lo que pueden ser muy variados: taquicardia, palpitaciones, dolor precordial, palidez, calor, dolores pulsantes y localizados, etc.

La respuesta psicofisiológica que tiene lugar en estos casos es muy característica y se resume, a grandes rasgos, en una activación del Sistema Nervioso Central y una incrementada actividad del sistema nervioso simpático y del sistema endocrino, con las consecuencias físicas que esto puede traernos.

Finalmente, debemos aclarar que el concepto de ansiedad ha ido evolucionando y desarrollándose de tal forma que puede ser considerado tanto un estado emocional y fisiológico transitorio (“hoy estoy ansioso”), como una disposición rasgo (“soy una persona ansiosa”) o como una causa o explicación de una conducta (“duermo mal porque tengo ansiedad”).

Afortunadamente, existen muchas estrategias diseñadas para disminuir tanto la angustia como la ansiedad. ¿Buscas tratamiento para la ansiedad? En estos casos pedir ayuda profesional puede suponer un cambio radical en nuestras vidas.

Sobre la autora de este artículo:

silvia muñoz psicologa gironaSilvia Muñoz Morales es psicóloga y Máster en Psicología General Sanitaria. Nº colegiada O – 02997. Formación en Primeros Auxilios Psicológicos, Procesos Cognitivos Básicos, Estimulación Cognitiva, Motivación en la Empresa, Selección de Personal, Apoyo Psicológico en Situaciones de Crisis y Manejo no farmacológico de Trastornos Conductuales en personas con Alzheimer. Experiencia en el Tratamiento de Adicciones, Trastornos adaptativos ansioso-depresivos, menores con dificultad de aprendizaje y Evaluación Neuropsicológica.

Rosalía Menéndez

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