Menu

Sí, los psicólogos también vamos al psicólogo

psicologos van al psicologoUna de las preguntas más recurrentes que me hacen los pacientes es una cosa, ¿los psicólogos también vais al psicólogo?” Y no sé si será porque me verán un tanto “locuela” y necesitada de los servicios de alguno de mis compañeros – que también podría ser verdad – o como dicen algunos, “porque a final del mes esto debe ser imposible de soportar”. El motivo de acudir a un compañero no es para contarle todos nuestros casos – lo cual estaría en contra del código deontológico- sino, para obtener los mismos beneficios que nuestros propios pacientes respecto de la terapia.

De hecho, en mi propia consulta he atendido a diversos compañeros, siendo la finalidad del tratamiento tratar dificultades en diversas áreas – no necesariamente, profesional – y con problemáticas muy parecidas a las de la población clínica general. Ya veis, al fin y al cabo los psicólogos no vamos a ser superheróes…

¿Quiénes somos los psicólogos?

Somos especialistas del comportamiento humano. Usamos métodos y herramientas de distintos tipos para mejorar o aumentar el bienestar emocional de los otros seres humanos. Sin embargo, no podemos usar estos métodos y herramientas en beneficio propio, de la misma manera que un cirujano – por muy bueno que sea – no se puede intervenir quirúrgicamente a sí mismo.

Por otra parte, no dejamos de ser personas y no somos ajenas a los mismos problemas que pudiera tener cualquier otra persona.

¿Crees que tu terapeuta va a terapia?

Depende de la orientación, acudir a terapia es un requisito fundamental en las orientaciones psicoanalítica, Gestalt, humanista  y humanista integradora.

Por otro lado, en el resto de orientaciones, como la cognitiva-conductual, la estratégica, la breve, la sistémica, y otras, es aconsejable realizar el mismo trabajo, sobre todo para dejar atrás los “fantasmas” que todos llevamos con nosotros.

En todas ellas se trabaja desde la relación que se construye como el terapeuta convertido en paciente, por lo cuál debe adoptar conciencia de lo que hay detrás de sus propios síntomas, desde el momento en que se crea la relación terapéutica con su compañero desproveyéndose de su saber en la materia. Es imprescindible dejarse descubrir y conocer la causa que nos ha arrastrado hasta el punto actual, la causa de los sentimientos, el enlace de ello con alguna situación vital, con alguna otra emoción o pensamiento que, al trabajarlo  – de la misma manera que hace con sus propios pacientes – conseguirá que su sintomatología desaparezca. 

Los motivos por los que tu psicólogo va a terapia

Por muchos motivos. Los profesionales de la psicología somos seres humanos. Ni somos perfectos, ni tenemos una vida perfecta. Somos personas normales y corrientes, con problemas, dificultades, miedos y que experimentamos emociones como cualquier otra persona – tanto positivas como negativas –. Nuestra única diferencia con los pacientes es que sabemos lidiar con algunas de estas situaciones mejor porque conocemos ya las herramientas, lo cual no significa que siempre hagamos uso de las mismas.

Estos son algunos de los motivos por los que vamos a terapia:

  • Existe un trastorno. Igual que cualquier otra persona, los psicólogos estamos expuestos a tener trastornos derivados del ejercicio de nuestra labor profesional, como suelen ser: estrés, síndrome de “burnout”, ansiedad, si el profesional tiene problemas personales.
  • Para poder ayudar a otros. Para que un psicólogo pueda ayudar a otras personas a reflexionar acerca de su vida, debe saber qué es el drama del ser humano en los aspectos menos visibles. Es por ello que el psicólogo ha ido o va a terapia, para reflexionar sobre su propia vida de la mano de un compañero, atravesando sus propias zonas menos visibles. Así, cuando lo deba hacer con un paciente, las conocerá “por experiencia propia” y podrá aventajar al paciente en conciencia acerca de su propio problema.
  • Porque es necesario. Tanto a nivel profesional como a nivel personal para que pueda repercutir mejor en su trabajo. Los profesionales de la psicología nos podemos ver afectados emocionalmente por los pacientes que acuden a consulta, lo cual es una consecuencia natural del propio trabajo. Además, todos los psicólogos solemos ser empáticos y esto, a la vez que nos permite situarnos en el lugar del paciente y aconsejarlo, también hace que absorbamos parte de unas emociones que no son nuestras.
Deja tu consulta
  • Nombre y apellidos*
    0
  • Ciudad*
    1
  • Teléfono*
    2
  • Email*
    3
  • Consulta*
    4
  • 5

 

Qué le ocurre a un psicólogo si no está bien emocionalmente

Cuando un psicólogo no se cuida emocionalmente, puede no responder de una forma rápida, no estar ejerciendo la escucha activa sino estar distraído o, incluso, tener alguna reacción emocional mal gestionada… Estas son cuestiones que el psicólogo no se puede permitir puesto que su trabajo son las personas, sus emociones, sus sentimientos, sus pensamientos, todo ello, material altamente sensible. Es por ello que debe ayudar a estas personas, dándoles las herramientas adecuadas para su mejoría.

Para un psicólogo acudir a terapia significa un proceso mediante el cual aprende a manejar sus propias emociones de una forma sana, para que no interfieran en el tratamiento de sus pacientes, asegurando una actitud más positiva y un mayor apasionamiento con su propio trabajo.

Por otra parte, como profesionales vivimos casi constantemente bajo la lupa de las personas de nuestro entorno quienes no dudan en decirnos frases del tipo “pero, tú no te puedes enfadar!¡que eres psicólogo! ¡acuérdate que eres psicólogo!. Si no paráis de recordármelo, pero puedo estar desmotivado, estresado, desilusionado, decepcionado, triste… porque soy un ser humano.

Como paciente ¿me sirve de algo que mi psicólogo vaya a terapia?

Sí. El psicólogo que va a terapia experimenta lo que es el proceso terapéutico. Su empatía y comprensión de dicho proceso aumenta.

Nadie tenemos porqué ser perfectos, seamos psicólogos o pacientes; ¿alguien conoce algo o alguien perfecto? El psicólogo-paciente da al paciente la visión de una persona real y, es que ya lo dicen los psicoanalistas, tras una terapia, no se tiene por qué ser más feliz sino más realista. De hecho, esto es lo que realmente guarda relación plena con lo que llamamos salud mental.

En Siquia te invitamos a que pruebes una primera sesión con un psicólogo y veas personalmente cómo la psicología te ayuda.

Sobre la autora de este artículo

Dolors Mas Delblanch psicologa siquia 150x150 Consecuencias de un accidente de tráficoMaría Dolors Mas es psicóloga en Barcelona con Nº Colegiada 17222. Sus especialidades son la ansiedad, la depresión y el TDAH. Puedes dejarle tu consulta y resolver tus inquietudes a través de este enlace.
 Consecuencias de un accidente de tráfico

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

1
×
¡Hola! ¿En qué te podemos ayudar?