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Trastornos del sueño después de las vacaciones

Trastornos del sueño después de las vacaciones Ya hemos hablado en alguna ocasión del síndrome postvacacional y de cómo éste puede afectarnos en nuestra vuelta a la rutina. Los días de desconexión han acabado y la dura realidad vuelve a presentarse ante nosotros.

Cuando estamos de vacaciones cambiamos nuestra rutina horaria. Nos levantamos más tarde, el hecho de que el sol acompañe durante más horas hace que nos acostemos también más tarde, con lo que creamos un círculo de cambio horario. Cuanto más tarde me acuesto, más tarde me levanto. Cuanto más tarde me levanto menos sueño tengo por la noche y, por lo tanto, más tarde me acuesto. Una rueda infinita de la que casi no somos conscientes.

Hasta que volvemos a la rutina. Volvemos a casa, al día a día, al trabajo o a las obligaciones diarias, y nos damos cuenta de que aunque tengamos sueño, el despertador suena a una hora y no vale hacerse el remolón. Nos levantamos con sueño, cansados, y pasamos el día como podemos.

Pero cuando llega la noche, nuestro cuerpo y nuestro cerebro están activados a raíz de todos los acontecimientos del día. Volver al trabajo o a los estudios es, en parte, un nuevo inicio, aunque sean caras conocidas y un entorno controlado, las exigencias sociales y profesionales que habíamos olvidado durante las vacaciones vuelven a estar presentes.

Estamos, pues, demasiado activados como para dormir. La vuelta a la rutina, como decíamos en el artículo del síndrome postvacacional, nos provoca estrés y pone a prueba nuestros nervios, así, no es de extrañar que en el momento en que queremos relajarnos y dormir no podamos.

¿Qué hacer si no puedo dormir?

La experiencia de estar en la cama y no conseguir conciliar el sueño es muy angustiosa para la persona que la sufre. El hecho de no poder dormir le genera más ansiedad, que provoca, como antes, iniciar un ciclo sin fin donde la ansiedad alimenta al insomnio y el insomnio a la ansiedad.

Es importante que tengamos claro que es perfectamente normal que, justo después de las vacaciones y una vez iniciada nuestra rutina diaria, nos cueste un poco más conciliar el sueño. Preocuparnos excesivamente por no poder dormir sólo empeorará las cosas. Intenta relajarte y quitarle importancia a este hecho.

Es de esperar que, poco a poco y a medida que vayamos enlazándonos con nuestra rutina de nuevo, los problemas para dormir vayan mitigándose. Probablemente en una o dos semanas puedas volver a dormir como antes.

Si pasadas dos o tres semanas no has conseguido recuperar el patrón de sueño anterior a las vacaciones, te recomendamos que leas nuestro artículo sobre la importancia de dormir bien. En él encontrarás unos sencillos ejercicios y recomendaciones para vencer el insomnio.

Si aún habiéndolos puesto en práctica, no consigues recuperar el sueño y sientes que no puedes descansar, quizá debas ponerte en contacto con un profesional.

Sobre la autora de este artículo

Diana vilar siquiaDiana Vilar es psicóloga sevillana especializada en psicoterapia psicoanalítica y en salud familiar.  Está especializada en terapia psicológica online. Puedes dejarle tu consulta y resolver tus inquietudes a través de este enlace.
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