EUROPA PRESS – Los sentimientos que provoca la pérdida de un ser querido requieren de un proceso de duelo que ayude al afectado a superarlos o a “aprender a vivir con ellos”, sin el que esa tristeza puede “enquistarse” y salir a la superficie en forma de ansiedad o depresión, incluso de problemas físicos. Así opina la psicóloga Dulce Camacho, directora del Centro de Atención al Duelo ALAIA, que hasta la fecha a atendido en sus instalaciones a más de 1.500 personas para ayudarles a vivir su duelo, entre ellas familiares de personas fallecidas en los atentados del 11-M en Madrid, de los que este domingo se cumplen ocho años.
“El duelo se puede posponer. Tras la pérdida de un ser querido, sobre todo en circunstancias traumáticas como las de los atentados, se activa lo que los expertos llaman ‘anestesia emocional’, un mecanismo de defensa que nos protege del impacto del suceso y nos da tiempo para ir, poco a poco, afrontando la realidad”, explica a Europa Press. Read moreGoogle+













