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7 maneras para que te veas mejor y te sientas mejor contigo mismo

consejos para sentirse bien¿Alguna vez te sorprendes mirándote en el espejo, en el reflejo de un escaparate, te buscas y deseas saber cómo el resto te ve? Sin entrar al detalle de que la expresión “la belleza está el interior”, no cabe duda que la primera impresión y la imagen externa que proyectamos nos importan. Y no es malo.

De hecho, ya hablábamos en Siquia de la importancia del feedback positivo, es decir, de saber dar y recibir buenas opiniones y cómo ese influye en nuestro comportamiento y el estado de ánimo. Algunas personas van tan lejos en destacar su apariencia, que su autoestima termina dependiendo de ello.

Y he aquí donde sí pueden surgir los problemas. Porque las competencias, habilidades, fortalezas de una persona no están vinculadas a su vestimenta o su estado de forma. ¿Te suena? Aquí te dejamos algunos consejos para que aprendas a verte mejor y mejorar tu autoestima.

7 pautas que te ayudarán a sentirte mejor contigo mismo

No des tanta importancia a los cánones de belleza impuestos. No todos somos modelos ni retocamos nuestras fotos con photoshop. Piensa en cómo es la gente a tu alrededor, siéntate en un banco y observa a la gente que pasa, vete a la playa y aprende a convivir con tu cuerpo. Observa el cuerpo y la belleza de la gente que admiras, los que realmente te hacen sentir bien, tu entorno cercano. Esa es la normalidad, no la de las portadas de las revistas.

Describe tus fortalezas. Haz el ejercicio profundo de escribir en un papel cuáles son las cualidades que más te gustan de ti. No solo físicas. Qué es lo que te gusta, qué es lo que la gente destaca de ti, tus rasgos más atractivos. Eso es tu personalidad, la imagen que proyectas, que no solo es cómo vistes ni tu cuerpo, por suerte para todos.

Sonríe más. ¿Has probado a forzar la sonrisa cuando vas andando por la calle, cuando estás en la oficina, mientras estás con los amigos? Sí, la gente te devuelve la sonrisa, el ambiente se vuelve más afable, cambia el tono de la comunicación. El optimismo se contagia y es deber de cada uno conseguir que esto ocurra. ¿Cómo crees que te sentirás cuando generes ambientes amables? Bien. Y sí, eso también influye en tu sensación de binestar. Anota, sonreir. Sonreir. Sonreir.

Ponte la ropa que deseas. Prueba a romper la rutina uno o dos días y sal de tu estándar de vestimenta, peinado, maquillaje… por algo que te resulte más cómodo, natural,… ¡sin caer en al dejadez! Esto te permitirá romper con la obsesión sobre lo que piensan los demás sobre ti y ser más fiel a ti mismo. Escucha el feedback que te dan los que están a tu alrededor ¡te encontrarás gratas sorpresas!

Aléjate durante un tiempo de los espejos. No hace falta que esto sea obsesivo, pero confía en tu propia intuición, sigue lo que te pide el cuerpo, abandona la respuesta del espejo y apuesta por tu identidad propia. La gente ve lo que tú quieres que veas. Si te muestras como alguien enrabietado y amargado, eso es lo que refleja tu cara. Si estás tranquilo, cómodo y feliz, los de tu alrededor también lo verán. Si tú eres feliz, y tu entorno estás más relajado ¡lo estamos consiguiendo!

Mens sana in corpore sano. Insistimos en el tema de la dejadez porque es un punto importante. Estar a gusto con uno mismo no es vivir en pijama, no ducharte y comer lo que te plazca. Hacer ejercicio te hace soltar tensiones, te genera hormonas de placer y muchas veces va asociado con una necesidad de continuidad de una vida saludable. Cuida tu mente y tu cuerpo, con buenos hábitos. Sal a caminar al menos una hora al día, corre, haz bici, practica el deporte que te gusta, baila, sal con tu mascota… Si tu cuerpo mejora, te sentirás más a gusto contigo mismo. Y si necesitas ayuda ¡acude siempre a un profesional! Dietista, médico de cabecera, psicólogo… pero no hagas locuras.

Haz cosas diferentes. Planifica tus fines de semana, prueba a hacer nuevas cosas, vete al cine entre semana, ¿hace cuánto que no vas al teatro? Es más ¿has ido alguna vez? Lee, haz una ruta de montaña, sal a hacer unos kilómetros con la bici, nada, visita nuevos pueblos y lugares… Haz cosas que te hagan sentirte vivo y que te recuerden que el binestar no viene nado por tu imagen física sino por lo que tú eres. Aprovecha tu día a día y contagia esta forma de vivir a tu alrededor.

Son consejos sencillos, pero que requieren de un cambio de hábitos. Anota en una libreta qué quieres cambiar y qué vas a hacer para cambiarlo. Haz planes y semanalmente vete haciendo seguimiento de qué has cumplido y qué no y en este caso, por qué ha ocurrido. ¿Nos cuentas cómo te ha ido?

Y, si te ves con poco fuerza de voluntad, con desánimo o frustrado, recuerda que hay profesionales que pueden ayudarte en el camino. Infórmate de cómo te ayudamos en Siquia a través de nuestro equipo de psicólogos a lograr tus objetivos. ¡Ánimo, haber leído este artículo entero es ya el primer paso!

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