Menu

Por 13 razones: hablemos de autolesiones y suicidio en adolescentes

por 13 razones portada

Norma, de 14 años, se sienta en el sofá para su segunda sesión de terapia psicológica. Norma presenta un episodio depresivo tras unos problemas contextuales. Me explica que ha tenido una nueva crisis de ira durante el cual se ha autolesionado y terminamos hablando de la serie “Por 13 razones” de Netflix.

¿Te suena? Por 13 razones se estrenó en marzo de 2017 y se convirtió rápidamente en una serie popular entre el público más joven. Una polémica producción que cuenta la vida de Hannah Baker, una estudiante de último curso de secundaria que se suicida y deja las razones en varias cintas de cassette.

¿Por qué tantas críticas? 

Las alarmas han saltado porque esta es una serie protagonizada y dirigida a adolescentes, de la misma manera que el libro del cual procede. Pero el número de adolescentes que se suicidan cada año hace que esta sea la primera causa de muerte no natural entre los mismos.

En “Por 13 razones” podemos ver a una Hannah recordada por sus compañeros y amigos con cariño y dolor, hasta dar lugar casi a una mitificación de la misma que, sin embargo, no era tratada así estando en vida.

La serie se desarrolla mediante flashbacks en los que se puede ver a una Hannah atractiva físicamente, muy admirada por los chicos.

Puestos en situación, las voces críticas no han tardado en surgir contra dicha serie y por múltiples razones a pesar de que la serie sí advierte de la dureza del tema y recomienda verla con adultos si no se está preparado para ello.

En Siquia comentábamos recientemente que la depresión no se puede fingir, que hay que informar y sobre todo, ser muy consecuente con las posibles consecuencias de todo lo que se hace o dice.

Las voces se levantan y piden a todas aquellas adolescentes con depresión diagnosticada por profesionales, que ya se hayan autolesionado, hecho algún intento de suicidio o que hayan sido victimas de algún tipo de violencia sexual, que se alejen de la serie.

Los fieles seguidores de la misma que tienen este se mueven a través de un mecanismo de contagio por las redes sociales. Todos recordamos los retos virales, cuya meta era el suicidio y, sin embargo, ello motivaba a los adolescentes.

Algo anda mal en esta sociedad cuando nuestros hijos, los hijos de la generación más y mejor formada de la historia, los hijos que lo tienen todo, sólo piensan en hacerse daño a sí mismos o en abandonar este mundo. Se ha cuidado en exceso la parte material, puesto que no tenemos suficientes horas para estar con ellos, descuidando en exceso la parte emocional y afectiva. Deberíamos sentirnos corresponsables todos.

Si aumenta la difusión del suicidio y las conductas lesivas ¿disminuye el riesgo?

Los fans de la serie aseguran que tratan de concienciar a la sociedad acerca del suicidio en los adolescentes. Es la primera causa de muerte en España en jóvenes entre 15 a 29 años.

Por otra parte, la serie también toca aspectos tan sensibles como el bullying/ciberbullying, el consumo de alcohol en adolescentes, la agresión sexual, entre otros. Aunque la idea podría ser buena, lo cierto es que puede llegar a hacer mucho daño.

Existen unas recomendaciones de salud pública para informar sobre el suicidio adolescente en los medios de comunicación y que “Por 13 razones” incumple, siendo estas:

  • No presentar el suicidio como una herramienta para conseguir venganza o reconocimiento.
  • No presentar como héroes ni el suicidio ni las personas que se suicidan.

Consejos para padres

  • Si tus hijos insisten, ve la serie con ellos. Durante su transcurso, les puedes hablar de sus valores. Por ejemplo, como en la serie aparece casos de bullying, como padres podéis hacer un alto y abrir un debate con vuestros hijos ¿habéis visto casos así en el cole? ¿Qué hicisteis? ¿alguna vez, un compañero ha tenido estas actitudes con vosotros? Además, os permite darles vuestra visión acerca de cómo comportarse si vuelve a ocurrir.
  • Si tus hijos están en riesgo, que nunca vean la serie solos. Es posible que ya tengan pensamientos e ideaciones no estructurados o estructurados. También, es posible que estén teniendo conductas autolesionadoras. En este grupo estarían los adolescentes con antecedentes familiares de suicido, con depresión diagnosticada por un profesional, trastornos por consumo de alcohol o sustancias de abuso, que están siendo acosados y aquellos adolescentes que se están cuestionando su sexualidad.
  • Enséñale a tu hijo a diferenciar correctamente entre realidad y ficción. Explícale que “Por 13 razones” no da una visión real de los servicios de ayuda que están disponibles para los adolescentes con intencionalidad suicida. Le debería explicar, en concreto, que el hecho de a Hannah no se le proporcionará una buena ayuda psicológica cuando la requirió a su psicólogo escolar, envía a todos los adolescentes un mensaje falso, peligroso y preocupante. La mayoría de los adolescentes con ideación suicida tienen una enfermedad mental tratable y curable, como es la depresión. Hay que dar la mano y ayudar a salir de la enfermedad ni “olvídalo” – que le dice el psicólogo escolar a Hannah y que, nunca, le diría en la realidad – ni suicidarse.
  • Ten precaución. Si tu hijo ve la serie, intenta vigilarle después de cada capítulo pero desde el amor y la comprensión. Infórmate de todos los síntomas – cognitivos, emocionales y fisiológicos – de una depresión adolescente.
  • Dile a tu hijo que no está solo. Comparte con él sus emociones. No minimices nunca su estado pero explíquele que este es un mal momento y que pasará porque, igual que los buenos momentos, todo pasa. Reconfórtalo, que te sienta cerca y explícale que estás allí para ayudarle.
  • Monta actividades para que esté con la familia y con los amigos. Evita su aislamiento. Si se niega, no lo fuerces.
  • Escucha a tu hijo, aunque no hable. Muchos adolescentes con ideaciones suicidas tienen conductas conflictivas y ello lleva a una mala relación entre los padres y el hijo que acaba destruyendo a la familia. Los factores que suelen estar presentes en la vida de este adolescente, que esta pensando en morir, suelen ser: 
    • Pérdida mayor (por ejemplo, ruptura de una relación o muerte).
    • Adicciones y abuso de sustancias.
    • Presión social o por iguales.
    • Humillación pública.
    • Enfermedad crónica.
    • Agresividad o falta de reflexividad.
    • Historial de suicidio en la familia.
  • Nunca ignores a tu hijo cuando amenaza con suicidarse. Cualquier nota o cada vez que escribe o dice “me quiero morir”, “ya no importo a nadie” o “voy a desaparecer para siempre”, debe ser considerada seriamente. La mayoría de los adolescentes que se han suicidado lo habían dicho con anterioridad a sus padres en repetidas ocasiones. Hay muchos que dicen que quien avisa tantas veces es porque no quiere hacerlo, mi opinión es que es una llamada desesperada de ayuda. En cualquier caso ¿ qué padre o madre se atrevería a ver cuál de las dos opciones es?

Otras de las llamadas de ayuda más frecuentes, que requieren ayuda profesional urgente (teléfono 016) son:

  • Nada me importa”.
  • Me pregunto cuántas personas vendrían a mi funeral”.
  • Me gustaría dormirme y no volver a despertar”.
  • Todos estarían mejor sin mí“.
  • No tendrás que preocuparte por mí por mucho tiempo”.
  • Busca ayuda profesional urgente. Si estás preocupado por la conducta de tu hijo adolescente pero, sobre todo, si ya han empezado las amenazas de suicidio, busca ayuda profesional urgente tanto por parte de un psicólogo como de un siquiatra, en cuanto esté mejor.

En el momento de máximo peligro, especialmente, si lo ha encontrado intentando iniciar un suicidio, no tiene tiempo de iniciar el circuito de salud mental. Acuda al servicio de urgencias de su hospital de referencia. Allí valorarán la necesidad de realizar un ingreso que deberá contar con el consentimiento de los padres, como tutores legales.

De nuevo, aprovechar para mencionar la necesidad de tener estructuras de salud mental que pudieran actuar en situaciones de urgencia vital, sin esperar a realizar “papeleo burocrático”, tiempo en el que podemos perder al paciente. Por si alguien no lo sabe, las enfermedades mentales, también, pueden matar.

  • Hacer ejercicio. En cuanto el adolescente esté ya en casa, es recomendable realizar ejercicio físico. El cerebro libera endorfinas que mejoran el estado de ánimo y que disminuyen el nivel de cortisol, hormona vinculada a la depresión.
  • Si está en tratamiento, recuérdale que no espere resultados inmediatos. No, los psicólogos no somos súperhumanos – aunque nos gustaría- ni tenemos polvos mágicos para solucionar todos los problemas de inmediato. Se necesita tiempo y no debe ni desilusionarse ni culparse y, mucho menos, dejarlo.

Sobre la autora de este artículo

Dolors Mas Delblanch psicologa siquia 150x150 Consecuencias de un accidente de tráficoMaría Dolors Mas es psicóloga en Barcelona con Nº Colegiada 17222. Sus especialidades son la ansiedad, la depresión y el TDAH. Puedes dejarle tu consulta y resolver tus inquietudes a través de este enlace.  Consecuencias de un accidente de tráfico

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

1
×
¡Hola! ¿En qué te podemos ayudar?