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Cómo tratar con un adolescente (cuando la comunicación se ha convertido en un imposible)

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Es habitual oír a los padres y las madres de los adolescentes que vienen a consulta del psicólogo decir cosas como “es que tú no sabes que difícil es mi hija” o “¡es imposible conversar con mi hijo!” e incluso “a ver si eres capaz de llegar tú a un acuerdo con ellos”. Lo cierto es que la inmensa mayoría de las veces sí se consigue conversar o llegar a acuerdos en terapia, siempre y cuando cada uno haga las tareas que se le asignan y no identifiquen a la otra parte como el enemigo.

¿Por qué se comportan así los adolescentes?

Durante esta etapa, el adolescente necesita diferenciarse de sus padres, pero también del niño que ha sido y que ya no es. Hasta ahora veía, razonaba y entendía el mundo a través del filtro de sus padres, pero, en este momento, necesita ver, razonar y entender el mundo por sí mismo.

El apoyo de su grupo de iguales se convierte en una herramienta vital que permite al adolescente encontrar respuestas a miedos y preocupaciones que ya no le pueden proporcionar sus padres. Esta nueva forma de razonar es la responsable de que durante la adolescencia se comporten de manera distinta con sus padres, respondiendo a lo que éstos dicen incluso antes de que hayan acabado. Este es el origen de multitud de discusiones.

¿Cuál es el error de los padres?

Que, ante esta actitud irritable e incluso agresiva de sus hijos adolescentes, muchos acaban imponiéndose y consiguen pasar de la discusión al conflicto abierto.

Lo que realmente le molesta al adolescente no es que sus padres opinen o que le marquen los límites, sino que le impongan lo que debe hacer en una situación concreta. El adolescente reacciona enfadándose, discutiendo con sus padres y atacándoles. Otros adolescentes reaccionan aceptando todo lo que sus padres le digan y no discutirán, pero, cuando los padres se den media vuelta satisfechos, su hijo/a hará lo que le apetezca.

Es importante recordar que los padres son eso, padres. No son amigos ni colegas, pero tampoco son jefes ni figuras de autoridad férrea. El adolescente preferirá compartir antes contigo que con un amigo temas importantes como la elección de la carrera, bachillerato o grado medio.

Pautas para tratar con adolescentes

Aunque durante una discusión los adolescentes llegan a decir barbaridades del tipo “te odio”, “el día menos pensado me voy de casa” o “estoy deseando cumplir los 18 para no verte más”, lo cierto es que en la consulta y tras un rato de charla, consigue reconocer que sus padres tienen algo de razón e incluso se replantean si deben pedir perdón. Por eso conviene establecer las siguientes pautas para conectar con los adolescentes.

Atención. Ya lo sé, todos tenemos una vida muy ajetreada pero tu hijo, por muy adolescente que sea, sigue necesitando de ti, de tu cariño y de tu atención. Piensa que de alguna manera es una persona que se ha perdido en un mar de dudas y tú le puedes y le debes ayudar. Como he dicho antes, si tiene un problema importante, te consultará a ti antes que a sus amigos y, sólo si compartes con el algunas actividades e intereses, podrás reconocer sus signos de alarma. Sí, hay que respetar su privacidad, pero también debes ser cercano con él para que se lo piense más de una vez antes de tomar alcohol, abusar de las drogas o de tener sexo sin protección.

Escúchale. A veces como adultos ocupados pensamos que los problemas de los adolescentes son poco importantes y ponemos el piloto automático mientras nos hablan. Si el adolescente se acerca al adulto para contarle algo es porque quiere ese algo es importante y, por tanto, necesita ser escuchado, no sólo oído. Si actuamos así, en lugar de intentar imponer nuestra opinión a toda costa, le estaremos diciendo que podemos confiar en sus decisiones.

Háblale desde la calma y el respeto. El modo en el que se dicen las cosas es tan importante como las cosas que se dicen. Nuestra capacidad de autocontrol es importante tanto en la relación como en las que mantenemos con nuestro hijo.

Dar opciones. Si el adolescente expresa sus preocupaciones contigo, es importante que le des varias opciones de solución porque, de esta forma, tu hijo estará más abierto a las recomendaciones que le hagas y sentirá que la decisión es suya aunque tome una de las decisiones que le estás dando.

Normas y consecuencias. Deben existir normas claras para toda la familia y las consecuencias de su incumplimiento deben ser también explícitas.

Sobre la autora de este artículo

Dolors Mas Delblanch psicologa siquia 150x150 Consecuencias de un accidente de tráficoMaría Dolors Mas es psicóloga en Barcelona con Nº Colegiada 17222. Sus especialidades son la ansiedad, la depresión y el TDAH. Puedes dejarle tu consulta y resolver tus inquietudes a través de este enlace.  Consecuencias de un accidente de tráfico

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