Ansiedad infantil: ¿Cómo calmarla?

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Ansiedad
Paula Parra Maté
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Según el Instituto de la Mente Infantil, el 9% de niños sufre ansiedad infantil y más del 20% la experimentará esta patología a lo largo de su adolescencia.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una respuesta adaptativa que surge cuando nuestro cuerpo se siente amenazado. Es una emoción que todo el mundo experimenta alguna vez en la vida y que no tiene que ser preocupante siempre que esté a unos niveles normales, al fin y al cabo, es un mecanismo de defensa que lanza nuestro cuerpo. En edad infantil cuando un niño experimenta la ansiedad de una manera bastante fuerte y constante, se hablaría de ansiedad infantil patológica.

A veces la ansiedad aparece por situaciones negativas vividas, pero otras veces aparece sin ningún tipo de motivo y en esos casos, las consecuencias pueden ser bastante duras, mayoritariamente en niños, ya que son los que menos herramientas y conocimientos tienen para hacer frente a este problema. Sus emociones e impulsos son complicados de controlar.  

ansiedad infantil

Como ya hemos mencionado anteriormente, la ansiedad es un mecanismo que todos presentamos. Los niños son los más vulnerables, pero conforme van creciendo hay que enseñarles lo que hay que hacer en estos casos. La ansiedad es algo que nuestro cuerpo siempre va a tener presente, pero si se aprende a gestionar de forma adecuada no tiene porque ser peligrosa.

Aunque no esté claro el porqué un niño sufre ansiedad, la médica María Belén del Río revela que puede ser por dos factores: genéticos y ambientales.

El primero quiere decir que si un familiar sufre ansiedad lo más probable es que el niño también la sufra. También esta se puede dar si sufre algún cambio o amenaza en su entorno, esto hará que se perciba de forma perjudicial.

El segundo se puede dar cuando un niño cambia de clase, de casa, de ciudad, sus padres se separan, pierde algún amigo, se enfrenta a una situación traumática…

Síntomas

Los niños que sufren ansiedad pueden presentar numerosos síntomas. Algunos de ellos son:

  • Mal humor.
  • Miedo a que no le quieran.
  • Enfados repentinos, a veces sin motivos.
  • Ataques de pánico.
  • Temblores y sudor.
  • Quiere tener por encima de todo la aprobación de sus padres.
  • Miedo extremo a fallar o cometer errores.
  • Nerviosismo constante.
  • Preguntarse constantemente qué pasaría si pasara algo malo, imaginarse situaciones negativas en su cabeza.
  • Llantos frecuentes y sensibilidad exagerada.
  • Piensa que no es capaz de hacer cosas que aún no ha intentado.
  • Dolor de cabeza y de estómago frecuentemente.
  • Dificultad para dormir.
  • Se niega a ir al colegio.

Trastornos de ansiedad

A veces la ansiedad puede presentar síntomas diferentes a los anteriores y convertirse en un trastorno como:

  • Una fobia, en la que el niño presenta un miedo exagerado a un animal o una situación.
  • El trastorno de pánico es de los más comunes y se da frente a una situación que le genera mucho miedo. El niño empieza a sudar y a respirar con dificultad, se marea y tiembla hasta el punto en el que el corazón empieza a palpitarle muy rápido.
  • Ansiedad de separación: cuando el niño tiene un miedo irracional a separarse de sus padres y eso le impide hacer actividades fuera de su entorno.
  • Ansiedad social: al niño le da ansiedad estar en un lugar con muchas personas como ir al colegio, a un cumpleaños, a un supermercado… Esto le genera agobio y hace que le cueste respirar.

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Cosas que debes hacer cuando un niño sufre ansiedad

  1. Ayúdale a hacer frente a sus miedos. No trates de evitar todo lo que le pueda dar ansiedad, ya que así solo prolongarás el problema y nunca le hará frente ni sabrá cómo controlarlo.
  2. Muéstrale que sabes controlar tus emociones. Los niños siempre se fijan en sus padres y hacen lo mismo que hacen ellos, si sabes manejar la situación, generarás tranquilidad en los niños.
  3. Habla con él. Si sabes que el niño se va a tener que enfrentar a una situación que le haga tener ansiedad lo mejor es hablar con él antes, así le ayudarás a reducir la ansiedad porque sabrá lo que tiene que hacer y estará preparado.
  4. Ten empatía y muestra tus emociones, así ellos harán lo mismo.
  5. Felicítale. La ansiedad es difícil de sobrellevar y cada paso (por pequeño que sea) que se de para superarla es un gran logro.
  6. Demuéstrale tu apoyo. Es importante que el niño sepa que siempre estarás a su lado.
  7. Busca ayuda profesional. Si los ataques de ansiedad son constantes hasta el punto en el que el niño no puede tener una vida como la de todos los niños, lo mejor es que hables con un psicólogo para que le ayude en su progreso.
ansiedad infantil

Procedimiento que debes seguir para hacer frente a un ataque de ansiedad

Cuando un niño sufre un ataque de ansiedad, lo más probable es que se paralice o empiece a respirar de forma muy rápida, como si le faltara el aire. Lo principal es mantener la calma, ya que si te dejas llevar por el nerviosismo será peor para el niño.

El blog Educapeques muestra algunos consejos que puedes seguir cuando ocurra una situación así:

  • Lo primero es que el niño note que estás a su lado. Cógele de la mano para generarle confianza.
  • Haz con él respiraciones lentas y profundas, es decir, respira por la nariz y suelta el aire por la boca. Un truco puede ser decirle que el aire hace un viaje por la nariz, pasa por la tráquea y llega al vientre y se hincha como un globo.
  • No le hables ni le digas que se calme porque no te va a escuchar y además le pondrás más nervioso.
  • La ansiedad produce sensaciones en el cuerpo bastante desagradables y aunque suene paradójico lo recomendable es decirle que expulse esas sensaciones. Si le falta aire, ayúdale a contener la respiración junto a él.
  • Cuando esté un poco más tranquilo dile que se imagine un lugar donde le gustaría estar para ayudarle a que se le pase el ataque.
  • Ayúdale a que exprese sus miedos o a que piense en algún personaje de ficción que tenga los mismos miedos o inseguridades. Déjale que se desahogue y entienda que todos somos vulnerables.
  • Dale un abrazo con el que le cubras todo el cuerpo. Esto le causará seguridad y tranquilidad ante la situación.
  • Cuando esto ocurre por primera vez, lo más recomendable es ensayar un procedimiento por si vuelve a ocurrir, así estarás preparado y sabrás lo que hacer.

Algunas técnicas

  • Técnica de la tortuga: El niño tiene que meterse en el papel de este animal. Se colocará boca abajo en el suelo y se imaginará que el sol está a punto de esconderse y que, por ello, tiene que dormir. ¿Cómo lo hace? Tiene que esconder las piernas y poco a poco los brazos, hasta que acaben bajo su espalda (simulando el caparazón de la tortuga). Cuando lo haya realizado hay que decir que ya es de día y por ello tiene que sacar los brazos y piernas lentamente.
  • Meditación: Cuando los niños ya son mayores de 7 años pueden empezar a practicar la meditación. Para realizarla, lo más recomendado es que el niño esté en una habitación tranquila, se siente en el suelo y active un audio guiado.

Ejercicios de respiración

En un ataque de ansiedad la respiración es lo primordial. Aquí hay un par de trucos que puedes seguir para ayudar a un niño a que se calme:

  • Respirar juntos: Respirar de forma lenta y profunda es uno de los ejercicios más usados, ya que ayuda a disminuir la ansiedad. Para ello, lo mejor es tumbarse al lado del niño y respirar lento y profundamente con él. Un truco puede ser decirle que se imagine un momento de tranquilidad como por ejemplo las olas del mar.
  • Respirar con los dedos de las manos: Es un ejercicio fácil, pero muy productivo. Consiste en enseñar al pequeño a inspirar y expirar mientras recorre de forma lenta los dedos de la mano derecha con el índice de la mano izquierda. Con el pulgar se hace el movimiento de ascenso en el que el niño inspirará de forma lenta y profunda, así hasta diez.
Imagen de Paula Parra Maté

Periodista especializada en comunicación online y psicología

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