Ataques de pánico: qué no hacer, según una psicóloga

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Para entender cómo actuar ante un ataque de pánico, en primer lugar hemos de conocer la diferencia entre cuatro conceptos que utilizamos indistintamente de manera errónea.

  • Miedo: emoción completamente natural, instintiva, que se activa ante un peligro. Siempre que nuestro cerebro interprete que hay una amenaza, va a aparecer el miedo.
  • Angustia: reacción emocional que puede ir acompañada de una activación positiva en el cuerpo aunque en realidad la angustia no tiene una activación positiva. En la angustia, los síntomas son parecidos a los de la depresión. Aparece un estado de agotamiento, debilidad y pensamientos catastróficos, negativos hacia el futuro.
  • Ansiedad: reacción fisiológica que tiene el cuerpo humano ante el miedo o peligro. Por lo tanto, la ansiedad es el síntoma, la consecuencia a nivel físico del miedo.
  • Ataques de pánico: cuando el umbral de ansiedad es muy alto.
mujer sufriendo un ataque de ansiedad solo en la noche - ansiedad fotografías e imágenes de stock

No hay nada que de tanto miedo como el propio miedo. Por eso es esencial trabajarlo. No se puede trabajar la ansiedad o ataques de pánico aislados del miedo y de la angustia.

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Cuando sufres un ataque de pánico, el umbral de síntomas es tan alto que no se puede obrar ni por medio de respiración ni relajación, por eso tenemos que acudir a otras soluciones.

Cuando trabajamos el miedo, intentamos tomar soluciones (soluciones intentadas). Una de las primeras cosas que hay que ver en consulta es cuáles son las soluciones intentadas hasta el momento.

Por ejemplo: «Ne dio ansiedad estando en el autobús, y como me sentí tan mal, voy a evitar este medio de transporte. Cogeré un taxi, el metro…». Una solución no intentada es no ir durante un tiempo en el autobús.

Pero ¿de verdad esa es la mejor alternativa?

4 cosas que NO debes hacer ante los ataques de pánico

  • Evitar. A corto plazo, evitar algo que nos ha dado pánico, ansiedad o una reacción incómoda. Cuanto más lo evitamos a corto plazo, más crece el miedo a largo plazo. Lo que ocurrirá a consecuencia de evitar el autobús será que la próxima vez que cojas, por ejemplo, el metro, también sufrirás un ataque de pánico. Al igual que te ocurrirá en el supermercado, en la biblioteca… el miedo y los ataques de pánico se irán extendiendo.
  • Algo que llevamos sufriendo ya año y medio es el Covid. Desde el área psicológica se exige cuidado con este tema, pues se intenta evitar el pensamiento de «si no salgo, no me contagio». Podemos no contagiarnos pero sufriremos un suicidio emocional. Esto quiere decir que necesitamos esa parte de vivir, porque los ataques de pánico están creciendo una barbaridad. De hecho, las conductas autolesivas, los ataques de pánico e intentos de suicidio han aumentado una barbaridad y esto tiene que ver con que llevamos muchos meses evitando a hacer muchas cosas por miedo al contagio, lo cual es lógico. Tenemos que establecer una balanza entre hacer vida y protegernos del Covid, para no evitar.
  • Pedir ayuda o acompañamiento. En ese primer momento que lo pedimos, nos sentimos más cómodos, tranquilos y capaces, pero en realidad lo que sucede es que estamos depositando toda la seguridad en la persona que nos acompaña y nos ayuda. ¡Error! Hacemos eso porque nosotros mismos nos sentimos incapaces. Si lo seguimos haciendo, dejaremos toda nuestra seguridad en manos de esa persona, con lo cual los ataques de pánico irán hacia arriba y no hacia abajo.
  • Intentar controlar la sintomatología física. Ante un ataque de pánico, controlar las palpitaciones no va a funcionar. Lo que se activa en nuestro cuerpo es el sistema nervioso parasimpático, encargado de acelerar aquellas cosas que son completamente pasivas: las palpitaciones, los parpadeos, tragar saliva. Si intentamos controlar esas palpitaciones, vamos a sentir que no podemos y que nos descontrolamos completamente.
  • Hablar constantemente de ello. Cuanto más hablas de ello, más lo pones en tu centro de atención. Si has tenido un ataque de pánico en el autobús y a todas las personas que te encuentras se lo cuentas porque te hace sentir mejor, más tranquila y con más control sobre las cosas que te pasan, es más probable que el ataque de pánico suba en vez de bajar, y sea más frecuente.

Si sufres ansiedad, angustia, pánico o miedo y necesitas ayuda, no dudes en contactar con el equipo de profesionales de Siquia. Recuerda que la primera consulta es gratuita.

Imagen de Andrea Fernández
Sobre Andrea Fernández Soy Andrea Fernández Rodríguez, estudiante de periodismo en la Universidad de Valladolid. Tengo 21 años, y en un futuro no muy lejano me gustaría trabajar en el mundo del periodismo y la comunicación. Me gusta mucho aprender cosas nuevas, y tengo un gran interés por la psicología.
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