Cómo ganaba dinero El lobo de Wall Street: aquí descubrirás la verdadera historia

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A menudo las historias de las grandes celebridades de la industria del cine, del deporte, la música o la moda, son completamente desconocidas por el común de las personas. Es que, aunque cueste admitirlo, es difícil imaginar a ciertas personalidades destacadas en otro contexto diferente al actual en donde sus vidas parecen, literalmente, sacadas de libros de cuentos.

Han sido muchos los casos en donde las historias de vida de personajes populares han llegado a la pantalla en formato de películas o series y que se han ganado un espacio entre las obras literarias más vendidas del mundo. Lo cierto es que, en muchas oportunidades, la realidad pareciera superar a la ficción y en el imaginario de los espectadores surgen dudas acerca de qué es lo real y qué es lo imaginario.

Un claro ejemplo se da con la película El Lobo de Wall Street protagonizada por Leonardo Di Caprio, un film dirigido por Martin Scorsese que logró cautivar a cientos de miles de fanáticos de historias de ese tipo, incluso sin conocer que estaba basado en una historia real, pues detrás de tanto glamour se esconde una historia ocurrida hace ya algunos años, un hombre muy reconocido y un pasado controvertido.

¿Quién es Jordan Belfort?

En el mundo de los negocios, Jordan Ross Belfort, es popular por ser un ex bróker oriundo de Estados Unidos. Popularmente es reconocido por estar en el centro de la escena al ser acusado y declarado culpable por manipular el mercado de valores, lavar dinero y otros delitos vinculados con las finanzas.

Si bien cuando se graduó trabajó en diferentes rubros, en la década de los ´90 creó la firma de corretaje Stratton Oakmont, una compañía que se dedicaba a la venta de acciones a centavo y terminaba realizando una estafa con acciones fraudulentas a quienes decidían invertir. En ese momento, encontrándose en la cresta de la ola, Belfort llevaba un ritmo de vida bastante activo en donde las fiestas y las adicciones estaban a la orden del día.

Luego de que muchos clientes de la firma hicieran visibles sus quejas, Belfort fue acusado por fraude, de lavar dinero y de manipular el mercado de valores. De todas maneras, al prestar colaboración para el FBI, su periodo en la cárcel fue de menos de dos años y la consecuencia monetaria fue la pérdida de cientos de millones de dólares destinados a indemnizar a sus antiguos clientes, aunque también se considera que ha perdido a un buen amigo como fue Steve Madden, luego de que él también enfrentara unos meses de cárcel como consecuencia de los negocios a los que fue introducido.

El pump and dump del Lobo de Wall Street

El pump and dump del ex bróker comenzó con la creación de una o más IPO (Initial Public Offering), lo que en español sería OPV (Oferta Pública de Venta), en donde las acciones de las empresas supuestamente eran vendidas al público pero, en realidad, las compraban conocidos o personas del círculo íntimo de Belfort, que luego se dedicaban a la reventa de dichas acciones simulando que las mismas eran sumamente exitosas.

Luego intentaba llevar adelante la manipulación del mercado para aumentar los valores de las acciones artificialmente. Al mantener una buena parte de las acciones en manos de personas de su confianza, era simple realizar compras y ventas entre sí desde distintas cuentas. Esto, como consecuencia, aumentaba el valor de una manera rápida. Inmediatamente, los rumores sobre lo exitosas que eran las acciones comenzaban a correr, lo que atraía a otros inversores creando una demanda artificial.

El último paso consistía en deshacerse de todas las acciones cuando su valor estaba en el momento más alto. Con este procedimiento se ganaban millones de dólares pero la consecuencia inmediata era que, luego de venderlas, el valor de las acciones se desplomaba y ocurría todo lo contrario a lo que había sucedido con anterioridad, es decir, si un inversor deseaba venderlas, no encontraba quien quisiera comprarlas. La traducción es simple: algunos eran beneficiarios de grandes fortunas mientras que otros las perdían.

Belfort amasaba grandes sumas de dinero con este mecanismo, ya que evitaba las regulaciones habituales de los mercados públicos. No conforme con la situación actual que vivía, se arriesgó a probar este esquema en la bolsa de valores regulada a través de IPO u OPV.

¿Qué lugar ocupa Steve Madden en esta historia?

Steve Madden es uno de los diseñadores de moda y empresarios de Estados Unidos más populares del país. Es conocido por ser fundador y ex director ejecutivo de la firma que lleva su nombre, por relacionarse con grandes celebridades y por quedar envuelto en la polémica que inspiró a la taquillera película El Lobo de Wall Street.

En la década de los ´90 dio comienzo a su éxito con US$1.100 pero, en la actualidad, el éxito arrasador que supo construir le brindó la posibilidad de contar con más de 100 tiendas distribuidas en su país y más de 200 alrededor de todo el mundo, facturando una inmensa cantidad de dinero.

Pero, al contrario de lo que puede imaginarse, esta no es una historia más de aquellas personas que pasan de la pobreza a la riqueza por un golpe de suerte. La historia de este empresario posee un dato especial y es que fue condenado a 31 meses de cárcel acusado de fraude relacionado al ex corredor Belfort.

El mismo año en que abrió las puertas de su primera tienda, el dueño del imperio del calzado decidió cotizar la firma en la Bolsa de Nueva York. La oferta pública inicial se encontraba con la suscripción de Stratton Oakmont, en donde Madden tenía a un viejo conocido que, casualmente, era amigo y socio de Belfort.

Las finanzas correspondientes a la firma de Madden estaban relacionadas con esta casa de corretaje y, años después, fueron varias las personas que presentaron una demanda colectiva contra él por la emisión de declaraciones falsas. En el año 2002, el empresario fue declarado como culpable por manipular las acciones, lavar dinero y realizar fraude de valores.

Las consecuencias fueron varias: la dimisión como director ejecutivo de su propia firma, la salida de la junta directiva y 31 meses de cárcel, además de toda la pérdida económica que, como es de suponer, fue inmensa.

La vida después de la cárcel

Luego de que fuera liberado en el año 2005, la firma se recuperó de una forma rápida con un aumento considerable de sus ingresos. De hecho, la compañía fue elegida como empresa del año contando con su fundador en el rol de jefe de diseño y, aunque hayan pasado varios años desde aquel suceso, su protagonista ha reiterado en diferentes oportunidades que se arrepiente de lo sucedido, que no se siente orgulloso de lo que hizo y  que está agradecido de poder tener una segunda oportunidad.

El éxito de la firma ha logrado cautivar a aquellos amantes de la moda actual. Hace ya más de una década que distribuye exclusivamente Superga para Estados Unidos y otros países y que contrató a las populares gemelas Olsen como directores creativas de la firma italiana, mientras que para aquella que posee su nombre, contó con Kendall y Kylie Jenner para la creación de la cápsula para mujeres.

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