terapia personas toxicasUna llamada de teléfono de esa persona que sólo lo hace para contarnos sus problemas… Ese compañero de trabajo que sólo habla de lo mal que está la cosa… Abrimos Facebook y nuestro muro está lleno de quejas, de injusticias y malas noticias…  Vamos a Twitter y los hashtag están llenos de cinismo e ironía acerca de un suceso… De estas personas que llamamos tóxicas es mejor alejarse, ya que si no, hay riesgo de convertirse en el “tarro de la basura” de los otros.

Pero, ¿qué pasa si eres tú la persona tóxica? Es posible que en un momento dado de tu vida todo te parezca negro, la insatisfacción te desborde y te domine el enfado hacia algo abstracto (sociedad) o concreto (persona, trabajo, suceso…), entrando en un discurso negativo que no tiene fin.

¿Te has parado a pensar si estás cargando a los demás con tu basura emocional? Puede que sea tu pareja, tu madre o padre, algún amigo, o en general estés usando las redes sociales para expresar tu malestar con la vida en forma de queja. También se tiende a difundir historias negativas, imágenes con maltrato o injusticias.

¿Quiere esto decir que obvies la parte negativa de la realidad? No estoy sugiriendo que te olvides de las injusticias sociales y te resignes a un trabajo que no te gusta, por ejemplo; pero si pones sólo atención a la parte negativa de la realidad, tus pensamientos negativos generarán emociones que no te benefician y tu cerebro responderá químicamente a ello, lo que te llevará a un malestar general que puede terminar somatizándose (palpitaciones, dolores de cabeza, acidez, problemas en la piel…) Para salir de esto hay algunas cosas que puedes hacer.

Cómo acabar con los pensamientos y actitudes negativas

  1. Revisa tus descargas emocionales diarias, tanto a las personas como en redes sociales.
  2. Valora las consecuencias sociales de esta actitud. Cargar a otros de negatividad puede hacer que se piensen realmente si quieren tu compañía. Si es así, no te culpes. Toma tu parte de responsabilidad y ponte en marcha para reparar el daño.
  3. Aprecia si hay equilibrio o te has instalado en la queja y en la negatividad. Haz una lista de cosas que te gusten y procura hablar o tratar de hacer alguna a lo largo del día: tu comida favorita, tu música preferida…
  4. Hazte responsable. Quizá necesites apoyo psicológico. No pasa nada.
  5. Puede que te sirva tener tu propio “tarro de la basura”, donde echar todo eso para después destruirlo. Escribe en un papel esos pensamientos y deséchalos físicamente fuera de ti. Quémalos cuando el tarro esté lleno.

Tener una actitud más positiva te ayudará a:

  1. Reconocer la parte de responsabilidad que a ti te toca. Haz tu parte teniendo en cuenta que tienes un límite. Alivia la carga de tu mochila.
  2. Ponerte en la acción para conseguir tus metas saboreando cómo llegas a ellas.
  3. Disfrutar del proceso, porque la vida es un proceso, además de las metas y objetivos que te propongas.
  4. Vivir en paz.