Pensamientos intrusivos: así puedes librarte de ellos

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Salud Mental
Iván Herrero
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Aunque el bienestar se ha asociado tradicionalmente a la salud física, tener una buena salud mental es un requisito imprescindible a la hora de sentirse bien. Las emociones mal gestionadas pueden afectar gravemente a la estabilidad mental de una persona. Y lo mismo ocurre con los pensamientos intrusivos.

¿Qué son los pensamientos intrusivos?

Los pensamientos intrusivos son ideas que aparecen en nuestra cabeza de forma totalmente involuntaria. Intrusos que entran en nuestra mente para perturbar nuestro bienestar.

Muchas veces estos pensamientos son egodistónicos. Es decir, no reflejan nuestros valores.

De hecho, muchas veces van asociados a acciones violentas o caóticas que la persona nunca ha llevado a cabo en realidad. Si alguna vez has pensado «¿y si lanzo mi móvil al agua del río?» o «¿y si empujara a alguien cuando pasa un coche?» y te has sentido horrorizado después, has tenido pensamientos intrusivos.

¿Por qué aparecen?

Aunque pueda parecer irónico, estos pensamientos incontrolables suelen aparecer cuando nos esforzamos por tener el control de las situaciones. Cuando te obsesionas porque nada se escape de lo normal y reprimes todo aquello que se sale de la norma, estos pensamientos aparecen con más fuerza.

No obstante, los pensamientos intrusivos pueden ir asociados a patologías como el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Este problema hace que el cerebro bombardee con creencias obsesivas a la persona, hasta el punto de que estás le incapacitan desarrollar una vida normal.

Por ejemplo, una persona afectada por un TOC puede tener que comprobar, incluso si no quiere hacerlo, si las luces de casa están apagadas.

También suelen darse cuando una persona desarrolla un trastorno alimentario, como la anorexia o la bulimia. En estos casos la idea de que cualquier ingesta de comida les causa un impacto físico, genera tal ansiedad que la comida se convierte en un pensamiento recurrente.

Además, los pensamientos intrusivos pueden aparecer como consecuencia de la depresión postparto, de los trastornos de ansiedad o del estrés postraumático.

Si el hecho de tener pensamientos intrusivos está afectando al desarrollo normal de tu día a día, no dudes en ponerte en nuestras manos: en Siquia somos expertos en terapia online desde el año 2012. A lo largo de nuestra trayectoria hemos ayudado a más de 1.600 pacientes a superar diversos problemas emocionales. Si te interesa buscar la ayuda de un psicólogo online, puedes solicitar una primera sesión gratis haciendo clic en el botón de abajo.

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¿Tiene relación con la ansiedad?

La relación con la ansiedad de este tipo de creencias es clara y manifiesta. La ansiedad es una advertencia en tu cabeza que te informa de que tenemos que poner solución a un problema que tenemos en nuestra vida.

A la vez que los pensamientos intrusivos aparecen en tu mente, los niveles de ansiedad irán en aumento debido a la cantidad de información que puede llegar a agobiarte y a no dejarte reaccionar.

Remedios frente a los pensamientos intrusivos

Aunque no podemos hacer que los pensamientos intrusivos desaparezcan de nuestra vida, sí es posible aprender a gestionarlos. Al fin y al cabo, somos los dueños de nuestro cerebro y tenemos cierto control sobre lo que pensamos.

Existen una serie de pasos a seguir para poder sobrellevar estos pensamientos de la mejor manera posible y no ser dominado por ellos:

  1. No luchar contra los pensamientos: acéptalos, pues el ejercicio de desgaste de pelear contra ellos solo va a hacer que tengas ese pensamiento cada vez más presente. No hay mejor solución que hacer como si ese pensamiento no existiera.
  2. Toma nota: apunta en una lista todos los pensamientos que te vengan a la cabeza de forma involuntaria. Esta lista te servirá para realizar un ejercicio de introspección: dedica un breve período de tiempo (no más de 10-15 minutos) a buscar el por qué aparecen y si hay solución. Así les darás un espacio y podrás soltarlos después.
  3. Ejercicio físico: es una excelente manera de canalizar la energía. Los pensamientos son energía y podemos liberarla a través del deporte. Las creencias intrusivas y recurrentes disminuyen cuando estás en plena actividad deportiva, debido a que tienes que estar en un elevado estado de concentración.
  4. Meditación: La meditación y la atención plena son técnicas que pueden ser muy beneficiosas para reducir los pensamientos intrusivos y mejorar el bienestar general. La meditación implica prestar atención a un objeto específico, como la respiración, o a un mantra, mientras se intenta mantener la mente libre de distracciones. La atención plena es similar, pero se centra en prestar atención al presente de forma consciente y sin juicio.
  5. Evita situaciones de un elevado estrés: ¿Qué es lo idóneo para que nuestro estrés no aumente? Pues no exponernos a situaciones que conlleven mucho estrés. El estrés provoca que los pensamientos que no deseamos regresen con más fuerza. Tenemos que intentar mantener el controlo sobre el mayor número de asuntos posibles.
  6. Terapia paradojal: concéntrate en un pensamiento para provocar su marcha.

Aprender a vivir con los pensamientos intrusivos es un ejercicio gradual que requiere constancia y esfuerzo por nuestra parte. En el momento que el pensamiento intrusivo se vuelve permanente en el tiempo es la hora de que te pongas en manos de un especialista.

En Siquia llevamos desde 2012 ayudando a pacientes de todo el mundo a encontrar su bienestar. Fuimos pioneros en ofrecer terapia online y por eso sabemos que es una alternativa económica, pero igual de efectiva, de las terapias tradicionales.

Actividades y hábitos diarios que pueden ayudar a reducir los pensamientos intrusivos

Además de las técnicas de afrontamiento mencionadas anteriormente, existen algunas actividades y hábitos diarios que pueden ayudar a reducir los pensamientos intrusivos. Algunas de estas actividades incluyen:

  • Mantener una rutina regular: Establecer una rutina diaria puede ayudar a dar estructura y sentido a tu día a día, lo que puede ser beneficioso para reducir la ansiedad y los pensamientos intrusivos.
  • Comer una dieta saludable y beber suficiente agua: Una dieta sana y el consumo adecuado de líquidos pueden ayudar a mejorar tu bienestar general y reducir la ansiedad y el estrés.
  • Tratar de dormir lo suficiente: El sueño es importante para el bienestar físico y mental. Trata de establecer una rutina de sueño regular y trata de dormir lo suficiente cada noche.
  • La autocompasión y la autoaceptación son importantes para manejar los pensamientos intrusivos de forma efectiva. La autocompasión implica tratarse a uno mismo con amabilidad y comprensión, en lugar de ser duro o crítico contigo mismo. La autoaceptación es la aceptación de uno mismo tal y como es, con todas sus fortalezas y debilidades.

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