Son muchos los talleres de psicología que se ofrecen actualmente. En Siquia puedes encontrar un espacio dedicado a ellos y seleccionar el que más te interese para apuntarte y aprender.
Pero este auge de los talleres de psicología dirigidos al gran público no es casual. Está claro que realizar cursos de formación impartidos por un psicoterapeuta tiene grandes efectos positivos sobre las personas y sobre los pacientes. Por ello, muchos psicólogos los suelen recomendar como complemento a las sesiones de terapia.
Si te estás planteando hacer uno o varios talleres de psicología, ya sean presenciales u online, quizá conocer sus ventajas y cómo te pueden ayudar acabe de hacerte tomar la decisión.
Te ofrecen un primer contacto con el tema
A menudo los talleres de psicología pueden ser una buena herramienta para hacer una primera toma de contacto con un tema que te interesa pero no estás seguro si le quieres dedicar más tiempo y recursos.
A través de los talleres de psicología puedes acercarte a un tema en concreto y aprender las nociones básicas sobre él para, más adelante, decantarte por estudiar o practicar más a fondo y quizá especializarte.
Tienes un primer contacto con el profesional
Ir a la consulta de un psicólogo es un paso importante y que a mucha gente le resulta complicado. Acudir a un taller de psicología realizado por un profesional especializado en aquello que te interesa trabajar de ti mismo puede ser un buen primer paso para entrar en contacto con el profesional.
Dado que los talleres de psicología se realizan normalmente en grupo, tendrás la oportunidad de observar qué dice, cómo se mueve y, en definitiva, de decidir si la persona que está impartiendo el taller te inspira confianza suficiente como para acudir a su consulta.
Aprendes trucos útiles
Los talleres de psicología están diseñados para que los asistentes aprendan y se lleven a casa trucos, consejos y recomendaciones útiles para su día a día.
La finalidad de estos talleres debe ser esta, poder aplicar los consejos y ejercicios para mejorar un aspecto concreto de tu vida. Para ello se suelen orientar bastante a la práctica y el profesional que lo imparte deberá preocuparse de que, una vez en casa, todos los asistentes sean capaces de replicar o llevar a cabo dichos consejos o ejercicios.
Posibilidad de compartir en grupo
El refranero español dice «mal de muchos, consuelo de tontos». Cuando sientes que hay otras personas más o menos cercanas a ti a las que les preocupan las mismas cosas o que tienen más o menos los mismos problemas, sueles sentir una especie de alivio.
Esta sensación puede darse en un curso de psicología, puesto que al ser una actividad compartida con más gente, se suelen poner encima de la mesa inquietudes o dudas que, si estuvieras solo quizá no te atreverías a exponer. Aunque las dudas que se expongan en el taller no sean las tuyas o las soluciones que se proponen no sean las más adecuadas a ti en particular, es cierto que compartir algunas inquietudes hace que te sientas más acompañado e incluso puedes ser que tu mismo tengas la herramienta necesaria para compartir en grupo y ayudar a alguien.
Resolución de dudas
Es bastante corriente encontrarte con una duda acerca de una situación concreta que estás viviendo y no saber a quién acudir para resolverla. Aprender en un curso de la mano de un psicólogo o profesional titulado puede ayudarte de una forma bastante personalizada a solucionar aquellas dudas acerca de un tema que no has podido resolver ni siquiera consultándolas en internet.
Conocer experiencias de otros pacientes
Puede parecer una ventaja poco principal, y ciertamente, los talleres de psicología no deberían ser entendidos como un lugar de encuentro social para conocer gente, pero sí es cierto que puesto que se realizan en grupo, suele suceder que se crean unos vínculos más o menos estrechos entre los asistentes.
Como decía anteriormente, en un taller de psicología se suele dar un espacio ideal para compartir dudas y preocupaciones y, en todo caso, es un espacio donde personas con una motivación y un interés más o menos similar se encuentran y pueden compartir.
Estar en contacto con otras personas puede mejorar tu estado de ánimo así como tu autoestima, la interacción social es uno de los pilares fundamentales de la salud psicológica.